La bajada de los precios tras la crisis del Coronavirus

En este escenario, los expertos del sector inmobiliario y los economistas están actualizando sus cálculos y vaticinan una bajada de los precios de la vivienda usada de dos dígitos, con especial incidencia en las zonas turísticas; un freno en la construcción de nuevas viviendas, y un tímido ajuste de las rentas del alquiler, mercado que se verá reforzado por un nuevo repunte de la demanda.La red inmobiliaria RE/MAX también se mueve en esas cifras, y alerta de que en algunas zonas podríamos ver una rebaja de precio de hasta el 30%.
Es lógico pensar que el precio de la vivienda pierda el aumento que había acumulado entre 2018 y 2019 y que se produzca una bajada del precio de la vivienda por el coronavirus de doble dígito de las compraventas. Situación bien distinta es la que se espera para la obra nueva que, de momento, parece salvarse de la tormenta en lo que a precios se refiere. Las ventas ya firmadas se están manteniendo con total normalidad, lo cual es muy importante porque tenemos el producto que está en construcción en este momento vendido en un 85% aproximadamente. Respecto a las nuevas ventas, estamos recibiendo información positiva de las empresas, puesto que se están produciendo reservas y ventas, aunque en ritmos muy inferiores a los de una situación normal.
Las caídas de precio más bruscas serán las zonas de segunda residencia, lugares de playa y regiones con mayor desempleo. También ven probable que el precio caiga con fuerza en las zonas de mayor densidad de población en los principales núcleos urbanos (sobre todo después de que el confinamiento esté aumentando el interés de las zonas metropolitanas o municipios cercanos a grandes urbes, donde el comprador puede optar a viviendas más amplias por el mismo precio e incluso menos) y aquellasviviendas que, independientemente de dónde se ubiquen, tengan poca luz natural, “por el trauma que ha dejado el confinamiento”.
De momento, la previsión es que se mantenga este año y parte en 2021, aunque todo dependerá de cómo evolucione la crisis sanitaria (que haya posibles rebrotes, que la vacuna tarde en llegar…) y de cómo vaya respondiendo la economía en los próximos meses.
Por su parte, Remax vaticina una caída de las operaciones de entre el 10% y el 30% interanual, dependiendo de la zona geográfica, y una recuperación relativamente rápida. “Parece que ésta es una crisis mucho más estacional que la anterior del 2007, que será menos grave en lo que se refiere al mercado inmobiliario y que durará mucho menos tiempo”, añade la red inmobiliaria.
En general, el mercado cree que a muchos potenciales compradores les será imposible acceder a una vivienda en propiedad, por lo que se verán obligados a acudir al mercado del arrendamiento, que ya arrastraba una sobredemanda antes de la llegada del coronavirus. Por ello, los expertos no atisban una bajada significativa de las rentas.
Como explican los expertos, uno de los factores que más va a afectar al tirón de la demanda del alquiler es la previsible caída de la firma de hipotecas, como consecuencia de que la banca endurecerá los requisitos a la hora de conceder nuevos préstamos para la compra de viviendas en un escenario de incremento del riesgo de paro y una caída generalizada de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos.
Los expertos lanzan un mensaje a la Administración para pedir que aproveche la oportunidad que trae toda crisis y sitúe al alquiler como una de las puntas de lanza en la recuperación económica, del empleo y la inversión.
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